Ventas y pedidos por WhatsApp

Tu cliente escribe. El pedido queda tomado.

Sin app que bajar, sin formulario, sin usuario que crear. Tu cliente te escribe por WhatsApp como te escribe siempre, y del otro lado el asistente le muestra tu catálogo —productos o servicios—, le cotiza con el precio que le corresponde a él, confirma y genera el pedido, por las cantidades que sea y a la dirección que haga falta. En el mismo momento le llega el aviso a cada persona de tu equipo que tenga que enterarse.

Quiero venderlo así Probar el asistente

Así se ve

Un pedido, de principio a fin, sin que nadie de tu equipo intervenga.

Fijate en el orden: primero pregunta qué necesita y en qué cantidad, después cotiza con el precio de ese cliente, acepta la dirección que el cliente indique aunque no sea la de siempre, ofrece los días de entrega de su zona y recién al final —cuando el cliente dijo que sí— genera el pedido.

Ese «¿está todo bien?» no es un detalle de cortesía. Es la diferencia entre preparar lo que el cliente pidió y preparar lo que el asistente creyó entender.

Y el renglón gris del final es el que más te va a servir: en ese instante ya salieron los avisos internos, a cada uno por su canal.

Y esto es lo que ve tu equipo, en el mismo momento. Cada pedido que cierra el asistente cae acá solo, con lo que pidió, cuánto suma y a quién le tocó avisarle. Nadie lo carga a mano.

D
Distribuidora del Sur
en línea
Hola, necesito hacer un pedido
¡Hola Laura! Claro. Decime qué necesitás y en qué cantidad.
4 del combo grande y 2 del chico
Te confirmo: 4 × Combo grande · 2 × Combo chico — $48.600.
¿Lo mandamos a Los Álamos 340, como siempre?
No, esta vez a Rivadavia 1250
Anotado. Por esa zona entregamos mañana de 12 a 17. ¿Te sirve?
Sí, dale
¡Listo! Pedido #612, a nombre de Laura Giménez, en Rivadavia 1250, mañana de 12 a 17.
🤖 pedido creado · avisos enviados: entrega de esa zona + comercial de la cuenta
Caso real del sistema. Nombre, dirección y número de pedido cambiados.
Todo lo que hace

Nueve cosas que hoy hace una persona de tu equipo.

Cada una es de las que se pierden cuando hay veinte pedidos y un solo teléfono.

Toma el pedido conversando

Tu cliente escribe «necesito tres» o «mandame lo de siempre» y listo. No hay app que bajar, ni link que abrir, ni usuario que crear. El pedido se arma en el mismo chat donde ya te habla.

Cotiza con el precio que corresponde

No un precio de lista para todos: el que le toca a ese cliente. Mayorista, particular, institucional, o el precio exacto que devuelve tu sistema para esa persona.

Confirma antes de generar

Repite producto, cantidad, total, fecha y dirección, y espera el «sí». Sin esa confirmación no crea el pedido: nunca vas a preparar algo que el cliente no pidió.

Las cantidades que sean, donde sea

No hay tope de unidades ni de renglones en un pedido. Y la entrega puede ir a una dirección distinta de la que figura en la ficha: queda guardada en <i>ese</i> pedido, sin tocar el dato de tu sistema.

Ofrece los días que te sirven

Le propone los días de entrega de su zona, no cualquier fecha. Y si hoy es su día y todavía no pasó la hora de corte, sale hoy.

Ver las otras 4 cosas que hace

Avisa solo a quien tenga que enterarse

Un pedido nuevo dispara los avisos internos que vos configures: al comercial de esa cuenta, a quien prepara, a quien entrega, a administración. Cada uno con su mensaje y por su canal — WhatsApp, Telegram o email.

Insiste si quedó a medias

Si el cliente pidió algo y se fue sin confirmar, el asistente vuelve a preguntar. Tres veces, a los 5, 10 y 15 minutos. Después lo deja en paz.

Deja todo anotado

Cada pedido abre su tarjeta en el tablero y una nota en la ficha del contacto: qué pidió, cuándo, para qué día y a qué dirección. Nadie tiene que acordarse de nada.

También lo cargás vos

Si el pedido entra por teléfono o en el mostrador, lo das de alta desde el panel. Buscás al cliente por nombre o por dirección, y sigue el mismo camino.

Lo que casi nadie resuelve bien

El precio que le corresponde a ese cliente, no un precio de lista para todos.

Casi ninguna empresa le vende a todos al mismo precio. Hay mayoristas, hay institucionales, hay el cliente de siempre que tiene su acuerdo. Cobratia resuelve esa jerarquía en cuatro niveles y gana el más específico.

NivelCuándo se usa
1. El precio que devuelve tu sistema para ESE clienteSi tu sistema resuelve precios por ruta, por tipo de cliente o con excepciones, Cobratia los trae tal cual. El asistente cotiza lo mismo que cotizaría tu ERP.
2. Un precio propio para ese producto y ese grupoSirve para la excepción: este producto, para mayoristas, vale esto y punto.
3. Una regla por grupo de clientesMayorista 20% menos, institucional precio fijo, particular el de lista. Se define una vez y aplica a todo el catálogo.
4. El precio de listaCuando no hay nada de lo anterior, el precio base del producto.

El primer nivel es el que más importa si ya tenés un sistema: en vez de que copies tus precios acá y se desincronicen, Cobratia le pregunta al tuyo cuánto le cobra a esa persona y cotiza exactamente eso.

Y del otro lado

Cada persona que tiene que enterarse, se entera sola.

Un pedido nuevo casi nunca le importa a una sola persona. Le importa a quien lo prepara, a quien lo entrega o lo instala, al comercial que atiende esa cuenta y a administración. Hoy eso se hace a mano: alguien copia el pedido, se lo reenvía a cada uno, le agrega la dirección, le aclara el día. Y a veces se olvida de uno.

Acá armás la lista una vez y sale sola. Podés configurar varios avisos para el mismo pedido, cada uno con su destinatario, su texto y su canal: por WhatsApp al que está en la calle, por email al que trabaja en el escritorio, por Telegram al grupo interno. El destinatario puede ser fijo —siempre la misma persona— o resolverse solo según la zona del cliente.

Y elegís cuándo: apenas se toma el pedido, útil cuando se despacha el mismo día, o la mañana de la entrega, para que cada uno arranque el día con su lista completa en vez de recibir mensajes sueltos a cualquier hora.

Quien recibe estos avisos queda fuera del asistente: el sistema lo distingue de un cliente, así que nunca le va a contestar como si le estuviera vendiendo.

S
Sergio · Zona 2
entregas
Nuevo pedido para entregar.

Cliente: Laura Giménez
Teléfono: +54 9 11 5555-0142
Zona: Zona 2
Dirección: Rivadavia 1250
Detalle: Pedido #612 — 4 × Combo grande · 2 × Combo chico · $48.600
Entrega: mañana, de 12 a 17 hs
Nota: si se puede, lo más temprano dentro de la franja.
Uno de los avisos internos, en el momento en que se toma el pedido.

Lo que ya pasó por acá

Números reales de los clientes que hoy venden con Cobratia, sumados y sin nombrar a ninguno. Se actualizan solos.

528
pedidos tomados en la conversación
99,6%
los tomó el asistente, sin que nadie del equipo interviniera
$4.070.800
vendidos dentro de conversaciones
362
pedidos en los últimos 30 días

Lo que preguntan antes de empezar a vender así

Lo que más nos preguntan antes de empezar. Si te falta algo, escribinos y te lo contestamos.

¿Mi cliente tiene que instalar algo?

No. Le escribe a tu WhatsApp de siempre, como le escribe a cualquiera. No hay app, ni registro, ni link que abrir. Esa es la razón por la que funciona: no le estás pidiendo que cambie de hábito.

¿Puede darme precios distintos según el cliente?

Sí, y es una de las cosas que más se usa. Hay cuatro niveles: el precio que devuelve tu propio sistema para esa persona, un precio especial para ese producto y ese grupo, una regla general por grupo (mayorista, institucional, particular) o el precio de lista. Gana el más específico.

¿Y si el asistente entiende mal lo que pidió?

Antes de generar nada repite producto, cantidad, total, fecha y dirección, y espera que el cliente confirme. Sin ese «sí» no crea el pedido. Preferimos preguntar de más que preparar algo que nadie pidió.

¿Quién se entera cuando entra un pedido?

Los que vos definas. Se configura una lista de avisos internos: a cada uno le llega el pedido completo —nombre, teléfono, dirección, qué lleva, para qué día y las observaciones— por el canal que le sirva: WhatsApp, Telegram o email. Puede ser el comercial de esa cuenta, quien prepara, quien entrega o administración, y pueden salir varios a la vez. Elegís también cuándo: apenas se toma el pedido, o la mañana de la entrega.

¿Qué pasa si el cliente pide y después desaparece?

El asistente vuelve a preguntarle tres veces, a los 5, 10 y 15 minutos. Si igual no contesta, el pedido queda sin generar y el caso aparece en el tablero para que alguien lo mire. No se pierde ni se genera solo.

¿Sirve si vendo servicios y no productos?

Sí. El catálogo maneja productos y servicios igual: nombre, descripción, precio y disponibilidad. Una sesión, una consulta, una instalación o un abono se cargan igual que un artículo de depósito, y el pedido sigue el mismo camino.

¿Puedo cargar el catálogo desde mi sistema?

Sí. Si tu sistema tiene API, el catálogo se importa y se mantiene actualizado solo. Si no, lo cargás desde el panel y también podés marcar qué hay disponible y qué no.

¿Y si el pedido lo toma alguien por teléfono o en el mostrador?

Lo cargás desde el panel: buscás al cliente por nombre o por dirección y armás el pedido. Sigue el mismo camino que uno tomado por el asistente, incluidos los avisos internos.

Empecemos por tu catálogo.

Es lo único que hace falta para arrancar: qué vendés, a cuánto y a quién le cobrás distinto. Si ya lo tenés en un sistema, lo traemos de ahí.

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