Nos integramos con su sistema
Conectamos con su CRM, su ERP o su base de datos. Nosotros vemos el estado real de cada cuenta y usted ve el avance de la gestión, en tiempo real y en los dos sentidos.
Tercerice la gestión extrajudicial de sus deudas pendientes. Nos comunicamos con sus clientes en mora, gestionamos cada caso, facilitamos el pago por los medios que su empresa ya utiliza, y verificamos y conciliamos cada cobro.
Usted recupera su dinero.
Nosotros nos ocupamos de la gestión.
Todo lo que hoy hace su equipo a mano cuando hay que salir a cobrar.
Ninguna es tecnología: son acuerdos que tomamos con usted antes de escribirle al primer cliente.
Conectamos con su CRM, su ERP o su base de datos. Nosotros vemos el estado real de cada cuenta y usted ve el avance de la gestión, en tiempo real y en los dos sentidos.
WhatsApp, Telegram, email, teléfono y el chat de su web. Insistencia ordenada y con registro, sin depender de que alguien de su equipo se acuerde de llamar.
Definimos con usted qué ofrecer a cada perfil: a unos el pago simple, a otros renegociación, un plan en cuotas o facilidades puntuales. Cada gestor sabe hasta dónde puede llegar.
Entra, ve cuánto debe, desde cuándo y con qué intereses, y paga a cualquier hora. Y le enviamos los documentos que su empresa requiera, con firma digital cuando el caso lo pide.
El que está en mora hoy es su cliente mañana. Gestionamos bajo esa premisa, y bajo el marco que la ley exige.
Cada empresa cobra a su manera: en el mostrador, en la visita del repartidor, por transferencia, contra entrega. Ese circuito funciona y sus clientes lo conocen. Nuestro trabajo es estudiarlo y montar la gestión encima, para que el cliente pague por donde siempre pagó. Solo que ahora pague.
Le confirmamos al cliente el día exacto del próximo reparto en su zona y coordinamos que pague en esa visita. Se cobra dentro de una ruta que ya estaba hecha, sin un viaje extra ni un cobrador aparte.
Le damos al cliente la dirección, los días y horarios de atención y, si hace falta, le agendamos una cita con hora. Nadie va y se vuelve.
Link de pago, transferencia, alias o CBU, tarjeta. Los que su empresa ya usa: no le pedimos que abra una cuenta nueva ni cambie de proveedor.
La otra mitad es que la persona correcta se entere a tiempo. El sistema de notificaciones lo hace solo.
| El repartidor | A qué cliente tiene que pasar a cobrar en la ruta del día, en qué parada y por cuánto. |
| El departamento de cobranzas | Cada pago en el momento en que entra, con su comprobante, listo para conciliar. |
| La dirección o el propietario | El pulso de la cartera: qué entró, de quién y cuánto queda pendiente. |
Nadie tiene que preguntar cómo viene la cobranza. La información va sola a quien la necesita.
En el panel hay una pantalla, Avisos enviados, con cada mensaje interno que el sistema mandó por su cuenta.
Cuando alguien pregunta «ese pago, ¿se le avisó al repartidor?», la respuesta está en esa pantalla. No depende de que alguien se acuerde.
Una cartera grande, con la mitad de los clientes sin cuenta bancaria. Así se resolvió.
Reparto propio, buena parte de la base sin bancarizar. 11.710 contactos activos y $771.940.431,19 a cobrar, de los cuales $409.363.279,82 estaban vencidos.
A cada cliente le ofrecimos pagar por donde le quedara más cómodo: link de Mercado Pago, alias o CBU, o efectivo en la próxima visita del camión, con día y franja horaria confirmados. El repartidor recibía el aviso de a quién cobrar y administración veía cada pago al instante.
El cliente no cambió su hábito de pago. La empresa no cambió su logística. La deuda se cobró dentro de la ruta que ya estaba hecha.
Los cuatro son clientes reales de Cobratia. No son todos los que gestionamos, ni todos los rubros en los que trabajamos: los elegimos porque muestran cuánto cambia la operativa de un negocio a otro.
Gestionamos carteras de otros rubros y de otros tamaños. Si el suyo no está en esta página, escríbanos igual. Referencias disponibles a pedido.
Sin letra chica: si su empresa no recupera nada, no nos paga nada.
En la mayoría de los casos el servicio se financia, total o parcialmente, con los intereses o recargos por mora que su empresa ya tiene válidamente establecidos con sus clientes.
Tres formas de ver cómo trabaja el sistema antes de darnos un solo dato de su cartera.
Mándenos su base de vencidos y le decimos, sin cargo, cuánto es recuperable y en cuánto tiempo.