Reconoce el anuncio exacto
El sistema lee el identificador del aviso de Meta. Puedes correr tres promociones distintas en el mismo número y el asistente responde a cada interesado con su oferta correspondiente.
Una campaña tiene dos puntas y las dos terminan en el mismo lugar: alguien escribiendo por WhatsApp. Hacia afuera, tu aviso de Facebook o Instagram cae en un número que reconoce la promo, atiende al instante y te da estadísticas en tiempo real para ir ajustando la pauta publicitaria. Hacia adentro, le avisas tú a tu propia base con reglas automáticas. En las dos, el asistente sigue la conversación y recupera las ventas en vez de dejar interesados sin respuesta.
* Auditoría en tiempo real, recuperación anti-ghosting y embudo de 5 pasos.
Es la forma más cara de perder dinero en marketing: el aviso de Facebook o Instagram funciona, la gente toca «Enviar mensaje», y a las nueve de la noche de un sábado nadie contesta. Cuando alguien responde el lunes, esa persona ya compró en otro lado.
Cuando alguien toca tu anuncio de Facebook o Instagram, Meta envía el identificador exacto del anuncio. El asistente reconoce la oferta prometida en el aviso, responde con los precios y condiciones de esa promoción y pregunta los datos de entrega de inmediato.
Cada uno de los que escriben queda cargado, clasificado en el embudo comercial y etiquetado en el tablero de tu equipo. Si la persona es de una zona que cubres, toma el pedido en el acto; si vive fuera de tu radio de reparto, te lo avisa para no gastar de más.
El verdadero costo de Meta Ads no es el clic: es pagar a ciegas durante 30 días sin saber cuántas consultas son inviables. Cobratia clasifica cada contacto entrante en 5 escalones y le entrega a tu agencia de marketing los datos exactos para recortar fugas de presupuesto al instante.
El asistente detectó que 11 de cada 40 consultas pagadas venían de barrios donde la empresa no tiene reparto (Mendiolaza, Villa Allende, Alta Gracia).
La pauta la pagas tú y va directo a Meta — nosotros no cobramos comisión sobre eso. Lo que hacemos es que lo que llega no se pierda y que cada dólar invertido rinda el máximo.
El sistema lee el identificador del aviso de Meta. Puedes correr tres promociones distintas en el mismo número y el asistente responde a cada interesado con su oferta correspondiente.
Ves el embudo de 5 pasos en tiempo real: cuántos entraron, cuántos se distrajeron, cuántos no tenían cobertura y cuántos compraron. Sin esperar el reporte de fin de mes.
Si alguien hace clic y no contesta el primer mensaje, el bot le envía un recordatorio suave a las 3 horas dentro de la ventana gratuita de 72h de Meta. Rescata hasta un 25% de ventas perdidas.
El sistema lista las localidades de donde entraron clics sin cobertura. Tu agencia entra a Meta Ads Manager, excluye esas zonas en 5 minutos y el costo por lead viable (CPL) baja drásticamente.
Generas con un clic un informe cuantitativo en tiempo real, listo para presentar a la gerencia, socios o a la agencia de pauta digital, optimizado para celulares e impresoras.
Protección total de costos: el bot nunca envía mensajes fuera de las 72h gratis de Meta, y si una charla se extiende, deriva automáticamente a la app web de tu empresa sin costo por mensaje.
Este mensaje salió junto con otros doscientos. Trae el nombre de ella, lo que contrató la última vez y la fecha exacta: no un «estimado cliente» que se nota a un kilómetro.
Fíjate en lo que pasa después. Contesta, y del otro lado no hay un formulario ni un «le respondemos a la brevedad»: sigue el asistente, que ya sabe quién es y qué compró. Ahí es donde una campaña se convierte en una venta.
Y si el caso necesita a una persona, lo deriva y avisa. Nadie tiene que quedarse mirando la pantalla el día que sale la tanda.
Envío en curso
Promo de agosto · 214 contactos
Marina Ferraro
Enviado · WhatsApp · plantilla aprobada
Damián Ocampo
Contestó · lo sigue el asistente
Rocío Baigorria
Enviado · Telegram
549 11 5555-0209
Rechazado · el número no tiene WhatsApp
Alejandra Puig
Salteado · pidió no recibir promociones
Ignacio Bordón
Pidió · el pedido ya está en el tablero
Verónica Sandoval
Enviado · email · sin WhatsApp cargado
Hernán Vidal
Enviado · WhatsApp · plantilla aprobada
Carla Ibarrola
Contestó · pregunta por el precio
Esta es la parte que decide si una campaña funciona. Todo lo que tu sistema sabe de cada contacto se puede usar como condición.
Eliges la variable, el operador y el valor, y las juntas con Y (que cumplan todas) o con O (que cumplan alguna). Hasta diez condiciones por regla.
Días desde la última compra o el último pago, zona o ruta, ciudad, grupo de precio, repartidor asignado, deuda total o vencida. Y los campos que tú inventes.
Número, importe, fecha, sí/no, texto o lista de opciones. «Tiene débito automático = No», «cuotas vencidas mayor a 2», «último reparto hace 21 días». Todos sirven como criterio.
«Hace 60 días o más que no compra». «Hace exactamente 14 días desde la última entrega». Se calcula en el momento del envío, no cuando armaste la regla.
Debajo del armador aparece «X de tus Y contactos cumplen» con una muestra, y se actualiza mientras tocas las condiciones. Antes de activar nada.
Una campaña aquí no es un disparo suelto: es una regla. La condición se evalúa todos los días, así que el que entra mañana en la condición recibe mañana, sin que vuelvas a tocar nada.
Además de las reglas que corren solas todos los días, están las campañas de una sola vez: «a la lista Feria de octubre, el martes, este mensaje». Eliges la lista, el canal —WhatsApp o correo—, la plantilla y el día, y antes de mandarla ves a cuántos les va a llegar.
No es un envío suelto que se saltea los cuidados: sale por el mismo motor y hereda todos los frenos. Las bajas por canal, tu horario y tus feriados, el ritmo y los topes, el que tiene un pedido en curso, y el que ya recibió esa plantilla no la vuelve a recibir. Si quieres, sólo a los que autorizaron recibir promociones por WhatsApp.
¿Y la lista de dónde sale? De tu Excel o tu CSV, tal como lo tienes: Cobratia reconoce las columnas —nombre, empresa, teléfono, correo, la fecha de la última compra y tus campos propios—, nunca borra un dato que ya estaba y deja a los importados en una lista. Al terminar, un botón: «📣 Mandarles una campaña».
El asistente · Campañas puntuales
Nueva campaña
Los comodines se reemplazan por los datos reales de cada contacto en el momento del envío. Lo que ves en la vista previa es lo que sale.
Por canal y sin depender de nadie. Con vista previa en vivo mientras escribes: burbuja de WhatsApp o el correo maquetado, como le va a llegar.
Más de cuarenta comodines listos —nombre, primer nombre, saldo, deuda vencida, días de atraso, su ruta, sus datos de pago, el link a su cuenta— y también los campos propios que hayas creado. Se insertan con un clic.
No queda un «Teléfono:» sin teléfono ni un botón que no lleva a ningún lado. El bloque entero se va del mensaje para ese contacto.
Con encabezado, pie y botones. Se mandan solas a aprobar a Meta: no entras a Business Manager para pedirlo. Meta sigue siendo quien aprueba — eso no lo evita ninguna herramienta.
Aprobada, en revisión o rechazada, con el motivo del rechazo. Se acabó adivinar por qué no sale un mensaje.
Envío de prueba a un contacto real, con la plantilla real y los datos reales, antes de largar la tanda. Lo ves como le llega.
Un número bloqueado por Meta, o doscientas personas recibiendo lo mismo dos veces, no se arregla pidiendo perdón. Estos frenos vienen puestos y los regulas tú.
| Freno | Qué hace |
|---|---|
| El ritmo | Cuántos mensajes salen juntos y cuánto se espera antes del lote siguiente. Una ráfaga es la forma más rápida de que Meta te bloquee el número. |
| El horario | Solo dentro de tu franja. La tanda arranca sola cuando abre y corta cuando cierra; lo que no llegó a salir va al día siguiente. |
| Los feriados | Cargas tu calendario de días de no contactar y puedes saltear sábados y domingos. Lo que caía en día no hábil no se pierde: sale el siguiente hábil. |
| La baja | El que pide no recibir más deja de recibir, por teléfono, por ID y por email a la vez. Lo puede pedir en el chat, lo puede marcar tu equipo, o lo trae tu propio sistema. |
| Freno | Qué hace |
|---|---|
| La distancia | Cuántos días mínimo antes de volver a escribirle a la misma persona, para todos los canales juntos. Y en una misma tanda nadie recibe dos mensajes, aunque cumpla varias reglas. |
| El tope | Un máximo por día y por canal: 80 de WhatsApp y 500 de email, por ejemplo, porque no cuestan lo mismo. Al llegar al tope se corta y sigue mañana. |
| El número muerto | Cuando WhatsApp rechaza un número, queda marcado y el motor deja de gastar envíos ahí. Lo ves listado para corregirlo, y si lo corriges se reintenta solo. |
| El botón rojo | Si la tanda ya arrancó y algo salió mal, la frenas desde el panel. El motor lo detecta en menos de tres segundos. Lo que ya salió no se puede recuperar; el resto no sale. |
Antes de todos ellos está la simulación: corre la tanda de verdad pero sin enviar nada, y te devuelve cuántos mensajes saldrían y por qué motivo se saltea cada uno de los demás —ya lo contacté hace poco, pidió la baja, no tiene WhatsApp, llegó al tope del día—.
Mandar doscientos mensajes lo hace cualquiera. El lío empieza veinte minutos después, cuando llegan cuarenta respuestas juntas y no hay cuarenta personas para contestarlas.
Aquí las contesta el asistente, por WhatsApp y por Telegram. Reconoce al contacto, ve su historial y sigue la charla donde quedó. Si el caso necesita a alguien de tu equipo, lo deriva, lo deja etiquetado en el tablero y manda un correo.
Y cuando una persona toma la conversación, el asistente se calla en esa charla al instante. No hay dos voces hablándole al mismo cliente.
Cada campaña tiene su cuadro con lo que pasó en los siete días siguientes, sumado y contacto por contacto. Y si le sumas una encuesta, también lo que te contestaron.
Campaña «Feria de octubre» · 7 días
Datos de ejemplo. En el correo, además, quién abrió y quién hizo clic.
Por WhatsApp, con el estado que devuelve Meta. Por correo, quién lo abrió y en qué link hizo clic.
Quién le escribió al asistente, quién hizo un pedido y quién pagó en los siete días siguientes. Es el número con el que se decide si sirvió.
Con opciones, de 1 a 5, de 0 a 10 para la recomendación, o libres. Con link personal o uno general y anónimo; los resultados se descargan.
Lo que contestó cada persona aparece en la historia de su ficha. Si usas el CRM, tu equipo lo ve antes de llamarla.
Sale por el servidor de correo de tu empresa, con tu nombre. Si no tienes, te guiamos para configurar tu dominio.
Lo que no se puede medir en un canal dice «no se mide». Un cero sólo aparece cuando de verdad fue cero.
Preferimos ser claros con esto, porque es donde más se exagera en este rubro.
Números reales de la plataforma, sumados y sin nombrar a ningún cliente. Se actualizan solos.
Lo que más nos preguntan antes de empezar. Si te falta algo, escríbenos y te lo contestamos.
La pauta la pagas tú y va directo a Meta: no cobramos comisión sobre eso. Lo que hacemos es que lo que llega no se pierda — configuramos al asistente con el guion de esa campaña, y cada interesado queda cargado y etiquetado en el tablero. Si quieres que además te ayudemos a armar y seguir la campaña en Meta Business, se puede; si ya tienes quien la maneje, nos ocupamos solo de atender lo que entra y darte las estadísticas en tiempo real.
Sí. Meta envía el ID del anuncio (source_id) y el texto del aviso en el primer mensaje de WhatsApp. El asistente reconoce de inmediato la promoción, atiende en clave de esa oferta (sin repreguntar qué promo vio) y clasifica la consulta en el tablero comercial.
El panel genera un Informe Ejecutivo en Tiempo Real con el embudo de 5 pasos. En vez de esperar al final del mes para ver qué pasó con la pauta, tu agencia ve qué barrios o consultas causan descartes y ajusta la segmentación geográfica en Meta Ads sobre la marcha para bajar drásticamente el costo por lead (CPL).
En WhatsApp entre el 40% y el 50% de los interesados se distraen luego del primer contacto (ghosting). Cobratia incluye la automatización «Segunda Oportunidad»: le envía un mensaje suave de seguimiento a las 3 horas (dentro de la ventana gratuita de 72h de Meta), recuperando entre un 15% y un 25% de ventas que de otro modo se perdían.
Sí. Importas el Excel o el CSV tal como lo tienes —Cobratia reconoce las columnas y nunca borra un dato que ya estaba— y los contactos quedan en una lista. Después armas una campaña puntual para esa lista: el canal, la plantilla y el día. Sale una sola vez, con todos los frenos de siempre.
Cada campaña tiene su cuadro: cuántos la recibieron y la leyeron por WhatsApp, cuántos abrieron el correo e hicieron clic, y en los siete días siguientes cuántos le respondieron al asistente, cuántos compraron y cuántos pagaron. Contacto por contacto. Lo que no se puede medir en un canal dice «no se mide», nunca un cero.
Sí: hasta cinco preguntas —con opciones, de 1 a 5, de 0 a 10 para medir la recomendación, o de respuesta libre—, con un link personal para cada contacto o uno general y anónimo. La respuesta de cada persona queda en la historia de su ficha, y los resultados se descargan.
Sí, y es el punto que más sorprende. El motor no exige que haya deuda: la condición la pones tú. Puedes mandarle una oferta a todos los de una zona, avisar de un corte de servicio, o escribirle a los que hace dos meses que no compran. La cobranza es un uso más, no el único.
Sí, con una plantilla aprobada por Meta. WhatsApp solo deja escribir libre si la persona te escribió en las últimas 24 horas; fuera de eso hace falta plantilla. Cobratia la usa y rellena los datos de cada contacto. Si no hay plantilla aprobada, no manda y te lo dice, en vez de dar por enviado algo que nunca salió.
Para crear y mandar a aprobar tus plantillas, no: se hace desde Cobratia. Una sola vez, al dar de alta la cuenta, hay que entrar a Meta para autorizar la conexión — eso lo hacemos contigo. Después ya no.
Para eso están los dos pasos previos: la vista previa del alcance mientras armas la regla, y la simulación de la tanda completa, que no envía ni registra nada. Y si ya arrancó, el botón de detener corta lo que falta en menos de tres segundos.
WhatsApp, Telegram y email. El email sale por tu propio servidor de correo, así que las respuestas llegan a tu casilla de siempre. No hay SMS.
Por WhatsApp y Telegram, el asistente sigue la conversación solo: reconoce al contacto, ve su historial y no arranca de cero. Cuando el caso necesita una persona —un reclamo, una condición especial— lo deriva, lo deja etiquetado en el tablero y avisa por correo. Si alguien de tu equipo toma la charla, el asistente se calla al instante. Por email contesta una persona.
Los mensajes de WhatsApp los cobra Meta, no nosotros, y el precio depende del país y del tipo de mensaje. En tu panel ves cuántos llevas usados en el mes contra tu plan. Además, para las campañas de anuncios, el sistema aprovecha al máximo la ventana gratuita de 72 horas de Meta y cuenta con candados para evitar cobros imprevistos.
Cuéntanos qué quieres mandar y a quiénes, y te decimos con qué condiciones se arma esa lista con los datos que ya tienes. Si hace falta una plantilla de WhatsApp, la preparamos contigo.
Las campañas son una de las cosas que hace la plataforma. Estas son las otras.